Qué es el DRM

De Partido_Pirata

Para colaborar en el Día Mundial contra el DRM, proponemos traducir el texto "Qué es el DRM" que se puede encontrar en la página de Defective By Design. Una vez traducido, se lo enviaremos para que lo cuelguen en su sección en español. También nos servirá como página informativa sobre los DRM.

Texto en inglés

DefectiveByDesign.org has declared Tuesday October 3rd a "Day Against DRM".

With more than 10,000 technologists having joined the campaign, and pledged to take direct action to stop DRM, and with more than 200 "actions" planned across the globe on October 3rd, we aim to raise the level of awareness to the threats posed by DRM technology.

DRM technology is a growing problem for all computer users, by extension all of society. DRM is typically used to restrict individuals' use of their own copies of published works. To enforce these restrictions, DRM software, and now hardware, must monitor and control a computer users' behavior. Frequently it reports on what it sees.

You might be aware that iPod users are restricted from transferring their music to other non-Apple devices because the music downloaded from iTunes is encrypted - locked with DRM. It allows you to write an audio CD, but if you ever want to take your music to a new portable device in a compressed format, you will end up with very lousy sound quality. These drawbacks are of course there for a reason: customer lock-in. Apple inconveniences its customers into binding themselves to Apple products.

This type of nuisance is but the foreshadow of greater ones to come. Standing behind the technology companies, the film and music industry (Big Media) loom large. To increase their control, they demand technology companies impose DRM. The technology companies no longer resist. Of course many of the technology companies now see themselves as part of Big Media. Sony is a film and music company, Microsoft is an owner of MSNBC, and Steve Jobs, the CEO of Apple, sits on the board of Disney. These technology companies cannot be expected to serve the interests of the technology consumer.

Big Media hope that DRM will deliver to them what their political lobbying to change copyright law never has: they aim to turn our every interaction with a published work into a transaction, abolishing fair use and the commons, and making copyright effectively last forever. They will say that you accepted DRM and willingly surrendered your rights. That you did so under duress, they will call irrelevant.

Amazon's new movie download service is called Unbox and it outlines what DRM implies. The user agreement requires that you allow Unbox DRM software to monitor your hard drive and to report activity to Amazon. These reports would thus include a list of: all the software installed; all the music and video you have; all your computer's interaction with other devices. You will surrender your freedom to such an extent that you will only be able to regain control by removing the software. But if you do remove the software you will also remove all your movies along with it. You are restricted even geographically, and you lose your movies if you ever move out of the USA. You of course have to agree that they can change these terms at any time. Microsoft's newly upgraded Windows Media Player 11 (WMP11) user agreement has a similar set of terms.

Each time Big Media force you to upgrade your software, they downgrade your rights. Every new DRM system will enforce a harsher control regime. Apple's added more restrictions to their music service, and their new video service is yet more restrictive. And so it goes. But this is not just happening with music and video, DRM is being applied to knowledge and information. Libraries, schools, universities are adding DRM, sometimes under duress, often without understanding the consequences.

What does this mean for the future? No fair use. No purchase and resell. No private copies. No sharing. No backup. No swapping. No mix tapes. No privacy. No commons. No control over our computers. No control over our electronic devices. The conversion of our homes into apparatus to monitor our interaction with published works and web sites.

If this type of invasion of privacy were coming from any other source, it would not be tolerated. That it is the media and technology companies leading the way, does not make it benign.

Users of free software are not immune to DRM either. They can be locked out, and their computers won't play the movies or music under lock. Products can "tivoize" their code (remove their freedom through DRM), delivering it back with malicious features and blocking removal. The RIAA and the MPAA are actively lobbying Congress to pass new laws to mandate DRM and outlaw products and computers that don't enforce DRM. DRM has become a major threat to the freedom of computer users.

When we allow others to control our computers and monitor our actions we invite deeper surveillance. With our personal viewing, listening, reading, browsing records on file, are we not to be alarmed?

In September 2005 a Disney executive named Peter Lee told The Economist, "If consumers even know there's a DRM, what it is, and how it works, we've already failed,". A year later, we hope to make that prediction come true. With your help, on October 3rd, we can. You are encouraged to Join the campaign at DefectiveByDesign.org

Texto en español

DefectiveByDesign.org ha declarado el 3 de Octubre "Día Contra el DRM".

Con más de 10000 personas que se han unido a la campaña, y que han prometido emprender acciones directas para detener el DRM; y con más de 200 "actividades" planificadas a lo largo del planeta para este 3 de Octubre, tratamos de elevar el nivel de alerta sobre las amenazas que plantea la tecnología DRM.

La tecnología DRM es un problema emergente para todos los usuarios de ordenador, y por extensión, para toda la sociedad. DRM se usa normalmente para restringir el uso por parte de los ciudadanos, de sus propias copias de obras publicadas. Para hacer cumplir estas restricciones, el software DRM, y ahora el hardware, deben monitorizar y controlar el comportamiento de los usuarios de ordenador. Frecuentemente envía información a terceros sobre lo que monitoriza.

Tal vez ya sepa usted que los usuarios de iPod tienen restringida la posibilidad de transferir su música a otros dispositivos no fabricados por Apple, porque la música descargada desde iTunes está cifrada ( bloqueada con DRM ). Este cifrado permite crear un CD de audio, pero si quiere llevar su música a otro dispositivo portátil en un formato comprimido, terminará "disfrutando" de un sonido de pésima calidad. Estos inconvenientes están ahí por una razón: retener a los clientes. Apple incomoda a sus clientes atándoles a sus productos.

Esta clase de incordio es tan sólo el presagio de otros mayores que están por llegar. Situadas tras las compañías tecnológicas, las industrias del cine y la música ( los grandes medios de comunicación ) se hacen fuertes. Para incrementar su control, exigen a las tecnológicas que impongan el DRM, y las tecnológicas no aguantarán mucho más la presión. Por supuesto, muchas de las tecnológicas se ven a sí mismas como parte de los grandes medios ( llamémosles asi por abreviar ): Sony es una compañía de cine y música; Microsoft posee MSNBC; y Steve Jobs, presidente de Apple, se sienta en la junta directiva de Disney. No es de esperar pues que estas tecnológicas sirvan a los intereses de sus clientes.

Los grandes medios esperan que el DRM consiga para ellos lo que nunca consiguieron sus grupos de presión de cara a cambiar la legislación sobre copyright: pretenden convertir cada interacción con una obra publicada en una transacción comercial, aboliendo el "fair use" ( concepto legal de Estados Unidos, que consiste en el uso limitado de contenidos protegidos con copyright sin necesitar permiso del propietario de los derechos de esos contenidos, para usos como, por ejemplo, la enseñanza; y que tiene similitudes en otros conceptos legales del resto del mundo ) y los bienes de dominio público, y haciendo que el copyright dure "de facto" para siempre; afirmarán que usted aceptó el DRM y voluntariamente renunció a sus derechos; ¿que lo hizo a la fuerza? Dirán que eso es irrelevante.

El nuevo servicio de descarga de películas de Amazon se llama Unbox, y describe perfectamente lo que el DRM implica. El acuerdo con el usuario requiere que permita que el software DRM de Unbox monitorice su disco duro e informe de sus actividades a Amazon; esos informes pueden incluir:

  • Una lista de todo el software instalado
  • Toda la música y los vídeos que posea
  • Toda la interacción de su ordenador con otros dispositivos.

Renunciará usted, pues, a su libertad hasta ese punto y sólo sera capaz de retomar el control eliminando el software; pero si lo hace, automáticamente eliminará todas sus películas junto con el software. Está restringido incluso geográficamente, de modo que perderá sus películas incluso si simplemente abandona los Estados Unidos. Por supuesto usted tiene que aceptar que ellos puedan cambiar los términos de este compromiso cuando así lo deseen; la nueva versión de Windows Media de Microsoft, el WM Player 11, posee un acuerdo de usuario similar.

Cada vez que los grandes medios le obligan a actualizar su software, le desactualizan sus derechos; cada nuevo sistema DRM llevará al cumplimiento de un régimen de control más severo. Apple ha añadido más restricciones a su servicio de música, y su nuevo servicio de vídeo es incluso más restrictivo aún; y así con todo. Pero esto no sucede sólo con música o vídeo: el DRM se está aplicando al conocimiento y a la información; bibliotecas, escuelas y universidades están añadiendo DRM, en ocasiones bajo coacción, a menudo sin entender las consecuencias.

¿Qué supondrá esto en el futuro? El fin del "fair use"; el fin de la compra y la reventa ( a nivel privado ); el fin de la copia privada; el fin de la compartición; el fin de las copias de seguridad; el fin de la libertad de elección sobre dónde reproducir los contenidos; el fin de los "mixes" o colecciones personalizadas de música y vídeo; el fin del dominio público; el fin de la privacidad; el fin de nuestro control sobre nuestros propios ordenadores; el fin del control sobre nuestros propios dispositivos electrónicos; la conversion de nuestros hogares en aparatos de monitorización de nuestra interacción con obras publicadas y páginas web.

Si este tipo de invasión de la intimidad proviniese de cualquier otro sector, no sería tolerada en absoluto; pero el que los medios de comunicación y las tecnológicas sean quienes dirigen la iniciativa no la convierte en algo benigno.

Los usuarios de Software Libre no son inmunes tampoco al DRM; pueden ser bloqueados, y sus ordenadores no reproducirán las películas o música que esten bajo bloqueo. Los productos pueden "tivoizar" su código ( eliminar su libertad a través del DRM ), devolviéndoselo a usted con nuevas y maliciosas prestaciones, así como bloqueando la posibilidad de su eliminación. La RIAA y la MPAA están presionando activamente al Congreso de los EEUU para que apruebe nuevas leyes que hagan obligatorio el uso de DRM y proscriba aquellos productos y ordenadores que no hagan cumplir con dicha obligación del uso de DRM; el DRM, pues, se ha convertido en la mayor amenaza para la libertad de los usuarios de ordenador.

Cuando permitimos a otros controlar nuestros ordenadores y monitorizar nuestras acciones, les invitamos a que nos vigilen en profundidad; ¿no debemos estar alarmados por el hecho de que se registren lo que buscamos, leemos, escuchamos o visionamos?

En Septiembre de 2005, un ejecutivo de Disney llamado Peter Lee dijo a The Economist: "Si los consumidores supiesen que existe el DRM, lo que es y como funciona, habríamos fracasado". Un año mas tarde, esperamos poder convertir esa predicción en una realidad; con su ayuda, este 3 de Octubre, podemos lograrlo. Le animamos a unirse a esta campaña en DefectiveByDesign.org